Seisdedos limpia algunas brochas
EL ÓRGANO DE MAESE PÉREZ
250 x183 cms. Óleo y cera sobre tabla.
"A medida que me hago mayor no solo soporto mejor las contradicciones, sino que percibo con más nitidez su utilidad. Los extremos opuestos; los contrarios, dan lugar a la variedad, a los contrastes y sus matices y a ciertos campos de energía. Una de estas confrontaciones que se dan entre la gente que nos dedicamos a la cosa del arte es la colisión entre el afán de originalidad que impone la individualidad del creador, a veces la rabiosa individualidad, y el ancestral instinto de grupo que da seguridad, que protege y que con sus normas justifica y sanciona lo que hace cada uno. Por un lado duerme el ideal inalcanzable de ser único, de parecerse a ese Dios que imaginaba Plotino, suspendido en la nada, y que mediante la autocontemplación, daba lugar todas las cosas, incluidas las paridas artísticas. Por otro lado está la despierta realidad de que no somos nada sin los demás por muy mal que nos caigan y por mucho que nos estorben. Esta realidad llevada a la actividad artística pone en evidencia que incluso los grandes creadores son deudores de un hacer anterior. Puede que una de las enormes aportaciones de Picasso haya sido el “inspirarse” descaradamente en los ídolos y “totems” de los indios canadienses en el Museo del Hombre de París. Las instalaciones”, tan actuales, tienen antecedentes muy próximos en los “happening” y “environement” de los años sesenta. Quizás la contribución que más se aproxime a un hecho original sea esa pizca de personalidad, que nos hace relativamente únicos, y que podemos añadir a lo que fagocitamos de muchos antecesores y de no pocos coetáneos.
¿Y a donde quiero llegar con todo esto? Pues a poner de manifiesto que en esta misma exposición de un determinado e individualísimo artista, laten otras presencias que la han hecho posible; presencias que matizan y hacen llevadera la contradicción entre la soledad y solidaridad. Que consigue que la expresión artística sea un diálogo y no un eco de la propia voz. Esos tantos otros a los que desde aquí quiero expresar mi agradecimiento. A las personas de quienes aprendí cosas. A los espectadores, que son los destinatarios y “re-creadores” del arte. A la generosidad de los amigos. A las entidades públicas y a las personas que las hacen vivir y son su alma en definitiva".
La exposición vibraciones, del pintor Juan Manuel Seisdedos, abrió las puertas el jueves 16 de octubre a las 20 horas en la Sala de exposiciones del Convento Santa Inés y concluirá el 14 de noviembre
C/ Doña María Coronel nº 5
SEVILLA